19 nov 2014

Plegaria


Dios mio dame la capacidad de aceptarme como soy,
de sentirme hermosa tal cual me reflejo en el espejo.
Señor dame la tranquilidad de que lo que hago por mi misma es suficiente,
y ayúdame a quererme de verdad.

Quiero liberarme de la auto critica,
cortar por lo sano con lo que me hace mal.
Quiero verme y sentirme libre frente al espejo
pero sobre todo amarme de verdad.

Pero antes de que me concedas todo eso que te pido,
permiteme agradecerte esta comunicación magica
que establecimos desde que tengo consciencia;
la cual me da aliento y fuerza para siempre,
de alguna manera entender tus mensajes.

Gracias por ser en mi la fuerza y la voluntad,
por permitirme sentir siempre arropada en tus brazos
pero más que nada, sentirme tu hija predilecta
al recibir día a día la bendición de vivir 
y la consciencia.



14 nov 2014

Color es

Azul que invade mi mente,
azul que perturba mi conciencia e inquieta mi razón,
bello color añejado tan sorprendente
como la primera vez que ves al sol..

11 ago 2014

Pedazo a pedazo




Me resisto a creer que la diabetes es ese monstruo infernal que te consume poco a poco, me niego a creer que la diabetes es quien te va mermando el cuerpo y te va cortando pedazo a pedazo pies y piernas; no acepto que sea la amargura más grande de la vida, que te deja sin fe y te desgarra el alma, yo definitivamente no me permito creer en eso porque he vivido con diabetes 24 horas al día los 7 días de la semana, 52 semanas completitas de los 365 días del año por los últimos 30 años.
Hace tan solo 21 años atrás tuve cataratas metabólicas en ambos ojos, retinopatía proliferativa y trazas de falla renal, pero fue tanto el impacto emocional por tener que abandonar mi vida y mis sueños para las cirugías, el tratamiento laser y la recuperación que me juré a mí misma que iba a escribir mejor mi historia, así que me levante del suelo y seguí adelante.
Me duele la realidad que viven millones de personas en todo el mundo enfrentando la diabetes –no me gustaría estar en sus zapatos- ¿¿¿pero que estoy diciendo??? ¡¡¡¡Yo calzo esos mismos zapatos!!!! Y no es que los míos sean más caros o más bonitos, o más finos; simplemente me acostumbre a ellos aprendiendo vistiéndolos con dignidad, cuidándolos y poniendo todo mi empeño por mantenerlos limpios, cómodos y presentables.
No me da la razón, ni me da el corazón para poderle decir a mi primo Arturo algo que le de ánimo o fortaleza para vivir sin tres dedos del pie que le amputaron la semana pasada sin culpar a la diabetes, tampoco puedo sentarme a platicar con mis primos tras un año de la muerte de su  papa a causa de sufrir dos infartos al corazón y uno cerebral todo gracias a la diabetes.
Son verdades que duelen, son situaciones que desgastan y seguramente nadie quiere llegar a ese punto. Lo que menos me cabe en la cabeza es el hecho de que ellos estuvieron conmigo en mi diagnóstico, ellos me vieron crecer y sé que les dolió que yo tuviera diabetes desde chiquita, entonces ¿por qué no aprendieron?
La gran diferencia entre un T1 vs. T2 es que a los juveniles no nos queda de otra más que vivir la vida de otra manera, valiente ejemplo dirían algunos, -siempre a dieta, siempre picándome los dedos para checar mis niveles, inyectándonos entre tres y seis veces al día, no pastel, no refrescos, no grasas, no licor, no cigarros, no excesos de nada rico y delicioso-. Muchos eso no es vida, es más bien el mismo infierno; honestamente hasta el día de hoy he sabido de tan pocos amigos T1 que han muerto por la diabetes (Mario y Bolívar –QEPD-) pero si de otros quienes han tenido severas complicaciones, como la ceguera, trasplante de riñón, neuropatía, gastroparesia  y otras cosas serias que me asusta mencionar pero sé existen y pueden ser parte de mi realidad si no actuó en congruencia con mi padecimiento.
Dicho modo de actuar ha sido un pase mágico de 21 años a la realización de  mis sueños, comenzando con ser profesionista, poder trabajar, tener pareja, hasta poder tener hijos y más recientemente -desde que me uní a este foro-  la vocación de servicio.
A pesar de TREINTA, si TREINTA años de experiencia en este asunto de la vida dulce, hay cosas que me asustan y me inquietan porque ya experimente el dolor, el miedo, hasta el pánico de sentirse enfermo, ya me sentí limitada, discriminada, incomprendida ya hasta me tuve lastima y nada pero nada de eso me ayudo en lo más mínimo a superar la enfermedad. Afortunadamente aprendí a ser tolerante conmigo misma y en lugar de quejarme aprendí a aceptarme, a perdonarme.
La vida es para vivirla, para gozarla (¡ja ja ja! y lo digo yo la neuras más neuras de mi familia, quien se la pasa enojada casi todo el día por el desorden de los chiquillos en la casa, quien odia su lugar de trabajo y quien no tiene vida social, pero sí;  la vida es para gozarse definitivamente.) no habiendo mejor manera de hacerlo que sintiéndose sano, para mi esa es la verdadera felicidad.
En cada uno de nosotros recae la responsabilidad de vivir sanos, nosotros elegimos como pasar nuestros días, por favor, no quiero darle un sermón a nadie, como les decía no me da el corazón, pero cada acción eventualmente tiene una consecuencia. ELIGE ESTAR BIEN DE HOY PARA TUS PROXIMOS VEINTE AÑOS DE VIDA.
NO DEJES QUE LA DIABETES TE CONSUMA PEDAZO A PEDAZO, NO DEJES QUE LA DIABETES TE ROBE LA VIDA, ACTUA  A TIEMPO, NO SEAS PARTE DE ESA TRISTE HISTORIA DE LO QUE ES LA DIABETES.
No importa si eres T1, LADA o T2, si estas en la gestacional, CUIDA DE TI MISMO QUE NADIE MAS LO HARA, no dejes que la diabetes te robe pedazos de vida, yo no soy nadie, ni tengo autoridad sobre tus acciones, solo TU la tienes, solo TU puedes elegir ver a la diabetes como proceso de vida, una vida que tiene que mejorar desde que eres diagnosticado para vivir dignamente y con calidad.
De mi familia son tres quienes cayeron en la trampa de la diabetes, estas a tiempo de escuchar lo que te dice tu cuerpo, estas a tiempo de aprender de ti mismo y estas a tiempo cuidarte y darte lo que necesitas.
La muerte siempre duele, ya sea por llegar antes de tiempo o de improviso, pero impacta más cuando quien se nos adelanta padece lo mismo que tú. No la invites a pasar, no la retes, pero no la ignores porque siempre está al acecho.
En honor a mi tío Roberto Siu Terrazas quien murió el año pasado a causa de la diabetes y mi primo Arturo Sánchez Herrera a quien le amputaron tres dedos del pie la semana pasada y el día  de hoy sale del hospital.

19 jun 2014

Que Dios nos agarre confesados


@#$%&@#$%... 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10… ¿Por qué la gente no entiende que vivir con diabetes no es un castigo divino y que uno no la padece por la ausencia de Dios?
Ayer en el trabajo tuve una hipoglucemia leve y no pude evitar comentarlo pues me retiré de mi área por unos minutos para comer algo. Dicho incidente me costó ser víctima de bulling religioso -en serio no es broma-... Fui atacada por una de esas personas con ideas de Dios muy intensas y cargadas de un aire fanático, así a jarro de botella me dijo que  -me veía mal, sin luz, cansada, que me refugiará en Dios, que la muerte no avisa y que debo estar en paz con Él-
-¿Perdón? ¿De qué me hablas?- Según mi agresor debo entregarle mi vida a cristo, porque en "él está la salvación", según su entendimiento tengo diabetes por no estar cerca de Dios... Me dejo con cara de What???; definitivamente no le falte al respeto a dicho personaje ni a Dios mismo en ningún momento, pero si me dieron ganas de darle un par de cachetadas por ignorante y quemarle la biblia mental transquiversada que trae en la cabeza.
La diabetes es como esa una fábula donde en una gran inundación donde hubo una inundación muy grande en un pueblo pequeño. Todas las personas buscaron la manera de salvarse, pero un hombre se quedó solo en ese lugar, subió al techo de su casa y rezaba incansablemente pidiendo que Dios lo salvara.
Éste, confiaba plenamente en el Señor y estaba seguro que lo salvaría, de repente fue interrumpido por un hombre que pasaba en una balsa invitándolo a subir, sin embargo el hombre respondió "Dios me salvará" y lo dejó ir.
Luego pasaron un hombre en un bote, luego una lancha y finalmente un helicóptero.
A todos los rechazó diciendo: "Dios me salvará."
Finalmente se ahogó y llegó al cielo. Dios lo recibió a la entrada.
El hombre, molesto, le dijo a Dios:
"¿Por qué no me salvaste si yo confiaba en ti?"
Dios le respondió: "¿Y la balsa, el bote, la lancha y el helicóptero que te mandé?...
Precisamente gracias a Dios y a todas las oraciones de mi familia estoy donde estoy ahora, sana, productiva y feliz, pero sobre todo consciente de que padezco una enfermedad controlable por que no estoy desahuciada, ni paralitica ni tonta para creerme ese discurso religioso erróneo del rol de la fe en mi vida, para mi Dios es acción no palabras (-si me inspire en una canción de Arjona-) de nada sirven los rezos, ni los buenos deseos si no hay acciones acordes a la realidad.  
Realidad que vivimos millones de diabéticos en el mundo y que somos juzgados o etiquetados como gordos, flojos, con malos hábitos alimenticios y que creen nos la vivimos como la muñeca fea escondida tras los rincones o andamos como alma en pena implorando compasión por que ya nos estamos quedando ciegos, solo nos funciona un  riñón o nos amputaron ya un dedo.
Dios nos da la conciencia de entender nuestra enfermedad, de aceptarla y de superar las etapas difíciles así como la entereza para comprender que NO HAY REVERSION A LA DIABETES TIPO 1, pero si CALIDAD DE VIDA POR ELECCION PERSONAL al seguir las reglas del juego: MONITOREO CONSTANTE, DIETA, INSULINA Y EJERCICIO, PREVENCION.
Me da risa que se juzgue mi relación con Dios tan solo por padecer diabetes, yo no estoy lejos de él, ni Dios está lejos de mí, todos los días le doy gracias por quien soy y le pido me ayude a ser mejor conmigo misma, a permanecer consciente y alerta de mis necesidades, y anexas. Dios nunca nos abandona, no te abandones a ti mismo.
Vive y emana tu proceso, vive dignamente con diabetes.


16 jun 2014

Emociones ¿dulces?




En más de una ocasión he sentido frustración y desesperación al vivir con diabetes, la pena por mí misma y la auto -victimización fueron mascaras dignas de vestir cuando las cosas iban mal  siendo fácil culpar a la diabetes de ese poco sano estado de mi cuerpo, fue sencillo poner a la enfermedad como causa para no confrontar miedos a ser yo verdaderamente, fue fácil esconder en la diabetes el pánico a salir de mi zona de confort y por responsabilizarme de mi misma. Bien dicen que lo que cuando no se usa la cabeza el cuerpo lo paga…
Emociones no resueltas causaron estragos en mi autoestima y mi apreciación hacia la vida sin entender jamás que al ignorar la enfermedad era ignorarme a mí misma, y me odie, odie esa vida de cuidados especiales, del no poder hacer lo que los demás hacían, me odie a mí misma y odie a mi diabetes, porque “gracias a ella” me sentí incomprendida, rechazada,   sola y abandonada a un destino que no quería enfrentar. 
Al cabo del tiempo por obra y gracia de la Divina Providencia puse a un lado esas premisas histéricas y me dedique a vivir la vida como venía diciéndome que: “Si quería vivir debía hacerlo bien”… Así que corte por lo sano con las cosas no sanas de mi vida y me refugie en la vanidad para superar la diabetes. En este intento por ser y estar bien conmigo misma definitivamente deje de odiar a la “Betty”, por que ciertamente he aprendido de ella, con ella y por ella pero aún más de mi misma y de mi proceso de vida.
Con años de terapia encima y ansia por aprender se dio en mi vida una apertura espiritual que me ha permitido entender cosas con respecto a las emociones que se disparan en mi vida, y en un intento por no dañar a terceros he puesto –mis emociones- en perspectiva descubriendo mil razones de ellas y de mí.
En si las emociones son un vehículo de comunicación que nos dan mayor sabiduría y un punto de vista superior así como  profundo, pero tendemos a usarlas –las emociones - solo para defendernos o para definir quiénes somos y que estamos sintiendo.
Si el enojo es tu pan de cada día, -porque no puedes controlar tu diabetes-, -porque no te gusta llevar una dieta-, -porque la diabetes merma tus días-,  -porque te sientes diferente-, -porque crees que nadie te entiende- o –que la vida no es justa- o – que no mereces la vida que tienes- o simplemente porque consideras que vives un castigo divino y tu vida sería otra sin la diabetes-solo te pido que mires dentro de ti y trates de pensar porque te sientes así, la respuesta a cualquiera de estos supuestos es el miedo que nos da no tener control, eso nos hace sentirnos en peligro y bien sabes que con la diabetes vives corriendo “peligro” - ya sea en tu integridad física, tu seguridad, tu orden, la manera en la que acostumbras hacer las cosas o el modo en que las “controlas”-…
Ahora te pido que respires hondo y te preguntes:

·         ¿Realmente estoy en peligro?
·         ¿Estoy amenazando mi seguridad por esto?
·         ¿Realmente voy a perder algo?

Por supuesto hay respuestas afirmativas, NO CUIDARSE te brinda siempre el peor escenario en el futuro más cercano, gastos insostenibles y una calidad de vida nefasta, pero igual al contestarte estas preguntas con todo lo demás que no tiene nada que ver con tu “padecimiento” podrás ir descubriendo la raíz de tus emociones y abrirte ante la posibilidad  de aprender sobre ti mismo, quien eres y como puedes vivir mejor emocional, espiritualmente y físicamente.
La diabetes de acuerdo a muchos especialistas es la somatización (un síntoma físico de un problema emocional) de una vida dramática, amarga, sin esperanza y amor propio.
Enojarte con la diabetes NO  ayuda a controlarla, solo te pone en una disyuntiva errónea sobre la vida misma.
No se puede jugar con la salud, NO se puede experimentar con la misma, pero si se puede en primer lugar aceptar que tienes diabetes y después entender que te dicen tus emociones para ayudare a controlar la enfermedad y vivir mejor la vida.
Vive y emana tu proceso, vive dignamente con diabetes.

Bibliografía (que leí para poder escribir esto)
“You can heal your life” Louise Hay
“Love what it is” Katie Byron

28 may 2014

Como dice el dicho...



Sumarse a foros y blogs de personas viviendo con diabetes ha sido estimulante e informativo, dice el dicho que “nadie experimenta en cabeza ajena”, leer que eso que “nos sucede y nos asusta” es común en los del mismo género  te da  un sentido de pertenencia y consuelo; de alguna forma te dejas de sentir solo, y sientes apoyo cuando gente con mayor experiencia te “orienta” u “asesora” en algún tema.
Es sin embargo tedioso leer negatividad reflejo de ignorancia que apunta cruel contra la diabetes culpándole de todo mal pero también es cierto que “cuando ves las barbas de tu vecino cortar pon las tuyas a remojar”… Yo no soy del club de los optimistas, tengo días perfectos y otros en que mi diabetes me pega duro al amor propio porque a pesar de hacer lo que se sabe perfectamente no puedo controlar mis números ni mis síntomas,  no por ello voy a expresar que la vida es una mierda, o que  la jija de su diabetes me está matando, o auto compadecerme, si me siento triste, desanimada pero sobre todo físicamente cansada, uno en esos días necesita ser honesto consigo mismo y mantenerse en cuarentena hasta que el cuerpo de ajuste por que leer todas esas cosas no ayuda al ánimo y  sinceramente me prefiero  desaparecer por meses, para buscar algo mejor que aprender y que ofrecer.
Honestamente quisiera abrir en cada uno de mis colegas de mal una puerta al entendimiento  de nuestra enfermedad desde otra perspectiva que tiene mucho que ver con la conciencia,  autoconocimiento, autorrealización, mucho trabajo personal, liberación emocional y  espiritual.
 Todos hemos pasado por la negación, el duelo, el enojo, la frustración, la auto indiferencia o valemadrismo, el mañana me empiezo a cuidar o el Dios me va a curar terminando en la aceptación o más bien resignación de padecer diabetes y uno solito a pesar de ser un “dulce” se amarga la vida porque no queremos entender que nuestra enfermedad tiene una raíz emocional, si nos informamos, si seguimos las recomendaciones médicas y aparte le rascamos al fondo de nuestra alma podemos mejorar nuestra calidad de vida. No importa el tipo que te marca, 1, 2, gestacional, LADA, lábil o cualquier otra que cataloguen en el futuro la diabetes es un reto a tu existencia, es en si, tu proceso, y firmemente creo es el reflejo de una necesidad enorme de soltar, perdonar, creer y confiar.
“Al buen entendedor pocas palabras” nos vemos por aquí y por que “el que busca encuentra”, asi que “al mal tiempo buena cara” y a un mal control CONCIENCIA.

20 may 2014

Cambio de Administración (mental)




Estoy convencida de que el anonimato ya no es lo mio, aspirar a ser poeta es cosa seria  y en esta etapa de mi vida la seriedad es sinónimo de aburrimiento... Practicamente estoy reaprendiendo a ser feliz, a darme a mi misma sin miedo, a sentir y a expresar con natural desenfado mas un poco de  cinismo y humor una realidad congruente a mis acciones y a mis circunstancias, convencida estoy también que simplemente le tengo amor a las letras, pero no tengo mas editor mayor al corrector de gramática de este blog, y mi "estilo literario", es la pasión y el empuje por ser yo misma que me ha traído viviendo por los últimos treinta años de mi existencia.
He jugado a ser muchas otras; de pequeña quería llamarme distinto cada día, y se me quedo la costumbre de usar nombres de acuerdo a mi estado de animo y a mi objetivo, para algunos fui Mónica Argenis, para otros sólo Monique y para mi instinto creativo me gusto ser Alice Leyva, pero todas somos la misma.
Me suelto el pelo, me libero de mi auto censura y le doy espacio a otra parte de mi para cumplir un objetivo mas.

Always Monique...
La misma de siempre