Desde narraciones, prosas, liricas y puros cuentos; hojas arrancadas a mi diario; algunos relatos de mujer acordes a estos tiempos, terapía y autocritica a la retorica de vivir con Diabetes tipo 1, un dulce amargo espacio para contar penas y tomarlas con humor negro, hasta cosas serias...
25 mar 2015
19 nov 2014
Plegaria
Dios mio dame la capacidad de aceptarme como soy,
de sentirme hermosa tal cual me reflejo en el espejo.
Señor dame la tranquilidad de que lo que hago por mi misma es suficiente,
y ayúdame a quererme de verdad.
Quiero liberarme de la auto critica,
cortar por lo sano con lo que me hace mal.
Quiero verme y sentirme libre frente al espejo
pero sobre todo amarme de verdad.
Pero antes de que me concedas todo eso que te pido,
permiteme agradecerte esta comunicación magica
que establecimos desde que tengo consciencia;
la cual me da aliento y fuerza para siempre,
de alguna manera entender tus mensajes.
Gracias por ser en mi la fuerza y la voluntad,
por permitirme sentir siempre arropada en tus brazos
pero más que nada, sentirme tu hija predilecta
al recibir día a día la bendición de vivir
y la consciencia.
14 nov 2014
Color es
Azul que invade mi mente,
azul que perturba mi conciencia e inquieta mi razón,
bello color añejado tan sorprendente
como la primera vez que ves al sol..
azul que perturba mi conciencia e inquieta mi razón,
bello color añejado tan sorprendente
como la primera vez que ves al sol..
11 ago 2014
Pedazo a pedazo
Me resisto a creer que la diabetes es ese monstruo infernal que te consume poco a poco, me niego a creer que la diabetes es quien te va mermando el cuerpo y te va cortando pedazo a pedazo pies y piernas; no acepto que sea la amargura más grande de la vida, que te deja sin fe y te desgarra el alma, yo definitivamente no me permito creer en eso porque he vivido con diabetes 24 horas al día los 7 días de la semana, 52 semanas completitas de los 365 días del año por los últimos 30 años.
Hace tan solo 21 años atrás tuve cataratas metabólicas en ambos ojos, retinopatía
proliferativa y trazas de falla renal, pero fue tanto el impacto emocional por
tener que abandonar mi vida y mis sueños para las cirugías, el tratamiento
laser y la recuperación que me juré a mí misma que iba a escribir mejor mi
historia, así que me levante del suelo y seguí adelante.
Me duele la realidad que viven millones de personas en todo el mundo enfrentando
la diabetes –no me gustaría estar en sus zapatos- ¿¿¿pero que estoy diciendo???
¡¡¡¡Yo calzo esos mismos zapatos!!!! Y no es que los míos sean más caros o más
bonitos, o más finos; simplemente me acostumbre a ellos aprendiendo vistiéndolos
con dignidad, cuidándolos y poniendo todo mi empeño por mantenerlos limpios, cómodos
y presentables.
No me da la razón, ni me da el corazón para poderle decir a mi primo
Arturo algo que le de ánimo o fortaleza para vivir sin tres dedos del pie que
le amputaron la semana pasada sin culpar a la diabetes, tampoco puedo sentarme
a platicar con mis primos tras un año de la muerte de su papa a causa de sufrir dos infartos al corazón
y uno cerebral todo gracias a la diabetes.
Son verdades que duelen, son situaciones que desgastan y seguramente
nadie quiere llegar a ese punto. Lo que menos me cabe en la cabeza es el hecho
de que ellos estuvieron conmigo en mi diagnóstico, ellos me vieron crecer y sé
que les dolió que yo tuviera diabetes desde chiquita, entonces ¿por qué no aprendieron?
La gran diferencia entre un T1 vs. T2 es que a los juveniles no nos
queda de otra más que vivir la vida de otra manera, valiente ejemplo dirían algunos,
-siempre a dieta, siempre picándome los dedos para checar mis niveles, inyectándonos
entre tres y seis veces al día, no pastel, no refrescos, no grasas, no licor,
no cigarros, no excesos de nada rico y delicioso-. Muchos eso no es vida, es
más bien el mismo infierno; honestamente hasta el día de hoy he sabido de tan
pocos amigos T1 que han muerto por la diabetes (Mario y Bolívar –QEPD-) pero si
de otros quienes han tenido severas complicaciones, como la ceguera, trasplante
de riñón, neuropatía, gastroparesia y
otras cosas serias que me asusta mencionar pero sé existen y pueden ser parte
de mi realidad si no actuó en congruencia con mi padecimiento.
Dicho modo de actuar ha sido un pase mágico de 21 años a la realización
de mis sueños, comenzando con ser
profesionista, poder trabajar, tener pareja, hasta poder tener hijos y más
recientemente -desde que me uní a este foro- la vocación de servicio.
A pesar de TREINTA, si TREINTA años de experiencia en este asunto de la
vida dulce, hay cosas que me asustan y me inquietan porque ya experimente el
dolor, el miedo, hasta el pánico de sentirse enfermo, ya me sentí limitada,
discriminada, incomprendida ya hasta me tuve lastima y nada pero nada de eso me
ayudo en lo más mínimo a superar la enfermedad. Afortunadamente aprendí a ser
tolerante conmigo misma y en lugar de quejarme aprendí a aceptarme, a perdonarme.
La vida es para vivirla, para gozarla (¡ja ja ja! y lo digo yo la neuras
más neuras de mi familia, quien se la pasa enojada casi todo el día por el
desorden de los chiquillos en la casa, quien odia su lugar de trabajo y quien
no tiene vida social, pero sí; la vida
es para gozarse definitivamente.) no habiendo mejor manera de hacerlo que sintiéndose
sano, para mi esa es la verdadera felicidad.
En cada uno de nosotros recae la responsabilidad de vivir sanos,
nosotros elegimos como pasar nuestros días, por favor, no quiero darle un sermón
a nadie, como les decía no me da el corazón, pero cada acción eventualmente tiene
una consecuencia. ELIGE ESTAR BIEN DE HOY PARA TUS PROXIMOS VEINTE AÑOS DE
VIDA.
NO DEJES QUE LA DIABETES TE CONSUMA PEDAZO A PEDAZO, NO DEJES QUE LA
DIABETES TE ROBE LA VIDA, ACTUA A
TIEMPO, NO SEAS PARTE DE ESA TRISTE HISTORIA DE LO QUE ES LA DIABETES.
No importa si eres T1, LADA o T2, si estas en la gestacional, CUIDA DE
TI MISMO QUE NADIE MAS LO HARA, no dejes que la diabetes te robe pedazos de
vida, yo no soy nadie, ni tengo autoridad sobre tus acciones, solo TU la
tienes, solo TU puedes elegir ver a la diabetes como proceso de vida, una vida
que tiene que mejorar desde que eres diagnosticado para vivir dignamente y con
calidad.
De mi familia son tres quienes cayeron en la trampa de la diabetes,
estas a tiempo de escuchar lo que te dice tu cuerpo, estas a tiempo de aprender
de ti mismo y estas a tiempo cuidarte y darte lo que necesitas.
La muerte siempre duele, ya sea por llegar antes de tiempo o de
improviso, pero impacta más cuando quien se nos adelanta padece lo mismo que
tú. No la invites a pasar, no la retes, pero no la ignores porque siempre está
al acecho.
En honor a mi tío Roberto Siu Terrazas
quien murió el año pasado a causa de la diabetes y mi primo Arturo Sánchez
Herrera a quien le amputaron tres dedos del pie la semana pasada y el día de hoy sale del hospital.
19 jun 2014
Que Dios nos agarre confesados
@#$%&@#$%... 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10… ¿Por
qué la gente no entiende que vivir con diabetes no es un castigo divino y que
uno no la padece por la ausencia de Dios?
Ayer en el trabajo tuve una hipoglucemia leve y no
pude evitar comentarlo pues me retiré de mi área por unos minutos para comer
algo. Dicho incidente me costó ser víctima de bulling religioso -en serio no es
broma-... Fui atacada por una de esas personas con ideas de Dios muy intensas y
cargadas de un aire fanático, así a jarro de botella me dijo que -me veía mal, sin luz, cansada, que me
refugiará en Dios, que la muerte no avisa y que debo estar en paz con Él-
-¿Perdón? ¿De qué me hablas?- Según mi agresor debo entregarle
mi vida a cristo, porque en "él está la salvación", según su
entendimiento tengo diabetes por no estar cerca de Dios... Me dejo con cara de
What???; definitivamente no le falte al respeto a dicho personaje ni a Dios
mismo en ningún momento, pero si me dieron ganas de darle un par de cachetadas
por ignorante y quemarle la biblia mental transquiversada que trae en la cabeza.
La diabetes es
como esa una fábula donde en una gran inundación donde hubo una inundación muy grande en un pueblo pequeño. Todas las
personas buscaron la manera de salvarse, pero un hombre se quedó solo en ese lugar,
subió al techo de su casa y rezaba incansablemente pidiendo que Dios lo
salvara.
Éste, confiaba plenamente en el Señor y
estaba seguro que lo salvaría, de repente fue interrumpido por un hombre que
pasaba en una balsa invitándolo a subir, sin embargo el hombre respondió
"Dios me salvará" y lo dejó ir.
Luego pasaron un hombre en un bote, luego
una lancha y finalmente un helicóptero.
A todos los rechazó diciendo: "Dios
me salvará."
Finalmente se ahogó y llegó al cielo. Dios
lo recibió a la entrada.
El hombre, molesto, le dijo a Dios:
"¿Por qué no me salvaste si yo
confiaba en ti?"
Dios le respondió: "¿Y la balsa, el
bote, la lancha y el helicóptero que te mandé?...
Precisamente gracias a Dios y a todas las oraciones de
mi familia estoy donde estoy ahora, sana, productiva y feliz, pero sobre todo
consciente de que padezco una enfermedad controlable por que no estoy desahuciada,
ni paralitica ni tonta para creerme ese discurso religioso erróneo del rol de
la fe en mi vida, para mi Dios es acción no palabras (-si me inspire en una
canción de Arjona-) de nada sirven los rezos, ni los buenos deseos si no hay
acciones acordes a la realidad.
Realidad que vivimos millones de diabéticos en el
mundo y que somos juzgados o etiquetados como gordos, flojos, con malos hábitos
alimenticios y que creen nos la vivimos como la muñeca fea escondida tras los
rincones o andamos como alma en pena implorando compasión por que ya nos estamos
quedando ciegos, solo nos funciona un riñón
o nos amputaron ya un dedo.
Dios nos da la conciencia de entender nuestra enfermedad, de aceptarla y
de superar las etapas difíciles así como la entereza para comprender que NO HAY
REVERSION A LA DIABETES TIPO 1, pero si CALIDAD DE VIDA POR ELECCION PERSONAL
al seguir las reglas del juego: MONITOREO CONSTANTE, DIETA, INSULINA Y EJERCICIO,
PREVENCION.
Me da risa que se juzgue mi relación con Dios tan solo por padecer
diabetes, yo no estoy lejos de él, ni Dios está lejos de mí, todos los días le
doy gracias por quien soy y le pido me ayude a ser mejor conmigo misma, a
permanecer consciente y alerta de mis necesidades, y anexas. Dios nunca nos
abandona, no te abandones a ti mismo.
Vive y emana tu proceso, vive dignamente con diabetes.
16 jun 2014
Emociones ¿dulces?
En más de una ocasión he
sentido frustración y desesperación al vivir con diabetes, la pena por mí misma
y la auto -victimización fueron mascaras dignas de vestir cuando las cosas iban
mal siendo fácil culpar a la diabetes de
ese poco sano estado de mi cuerpo, fue sencillo poner a la enfermedad como
causa para no confrontar miedos a ser yo verdaderamente, fue fácil esconder en
la diabetes el pánico a salir de mi zona de confort y por responsabilizarme de
mi misma. Bien dicen que lo que cuando no se usa la cabeza el cuerpo lo paga…
Emociones no resueltas
causaron estragos en mi autoestima y mi apreciación hacia la vida sin entender jamás
que al ignorar la enfermedad era ignorarme a mí misma, y me odie, odie esa vida
de cuidados especiales, del no poder hacer lo que los demás hacían, me odie a
mí misma y odie a mi diabetes, porque “gracias a ella” me sentí incomprendida,
rechazada, sola y abandonada a un
destino que no quería enfrentar.
Al cabo del tiempo por obra y
gracia de la Divina Providencia puse a un lado esas premisas histéricas y me
dedique a vivir la vida como venía diciéndome que: “Si quería vivir debía
hacerlo bien”… Así que corte por lo sano con las cosas no sanas de mi vida y me
refugie en la vanidad para superar la diabetes. En este intento por ser y estar
bien conmigo misma definitivamente deje de odiar a la “Betty”, por que
ciertamente he aprendido de ella, con ella y por ella pero aún más de mi misma
y de mi proceso de vida.
Con años de terapia encima y ansia
por aprender se dio en mi vida una apertura espiritual que me ha permitido entender
cosas con respecto a las emociones que se disparan en mi vida, y en un intento
por no dañar a terceros he puesto –mis emociones- en perspectiva descubriendo
mil razones de ellas y de mí.
En si las emociones son un
vehículo de comunicación que nos dan mayor sabiduría y un punto de vista superior
así como profundo, pero tendemos a usarlas
–las emociones - solo para defendernos o para definir quiénes somos y que
estamos sintiendo.
Si el enojo es tu pan de cada día, -porque no puedes controlar tu
diabetes-, -porque no te gusta llevar una dieta-, -porque la diabetes merma tus
días-, -porque te sientes diferente-,
-porque crees que nadie te entiende- o –que la vida no es justa- o – que no
mereces la vida que tienes- o simplemente porque consideras que vives un
castigo divino y tu vida sería otra sin la diabetes-solo te pido que mires
dentro de ti y trates de pensar porque te sientes así, la respuesta a cualquiera de estos supuestos es el miedo que nos da no
tener control, eso nos hace sentirnos en peligro y bien sabes que con la
diabetes vives corriendo “peligro” - ya sea en tu integridad física, tu
seguridad, tu orden, la manera en la que acostumbras hacer las cosas o el modo
en que las “controlas”-…
Ahora te pido que respires hondo y te preguntes:
·
¿Realmente estoy en peligro?
·
¿Estoy amenazando mi
seguridad por esto?
·
¿Realmente voy a perder
algo?
Por supuesto hay respuestas
afirmativas, NO CUIDARSE te brinda siempre el peor escenario en el
futuro más cercano, gastos insostenibles y una calidad de vida nefasta, pero
igual al contestarte estas preguntas con todo lo demás que no tiene nada que
ver con tu “padecimiento” podrás ir descubriendo la raíz de tus emociones y abrirte
ante la posibilidad de aprender sobre ti
mismo, quien eres y como puedes vivir mejor emocional, espiritualmente y físicamente.
La diabetes de acuerdo a
muchos especialistas es la somatización (un síntoma físico de un problema
emocional) de una vida dramática, amarga, sin esperanza y amor propio.
Enojarte con la diabetes NO ayuda a controlarla, solo te pone en una
disyuntiva errónea sobre la vida misma.
No se puede jugar con la
salud, NO se puede experimentar con la misma, pero si se puede en primer lugar
aceptar que tienes diabetes y después entender que te dicen tus emociones para
ayudare a controlar la enfermedad y vivir mejor la vida.
Vive y emana tu proceso, vive
dignamente con diabetes.
Bibliografía (que leí para poder escribir esto)
“You can heal your life” Louise Hay
“Love what it is” Katie Byron
28 may 2014
Como dice el dicho...
Es sin embargo tedioso leer negatividad
reflejo de ignorancia que apunta cruel contra la diabetes culpándole de todo mal
pero también es cierto que “cuando ves las barbas de tu vecino cortar pon las
tuyas a remojar”… Yo no soy del club de los optimistas, tengo días perfectos y
otros en que mi diabetes me pega duro al amor propio porque a pesar de hacer lo
que se sabe perfectamente no puedo controlar mis números ni mis síntomas, no por ello voy a expresar que la vida es una
mierda, o que la jija de su diabetes me está
matando, o auto compadecerme, si me siento triste, desanimada pero sobre todo físicamente
cansada, uno en esos días necesita ser honesto consigo mismo y mantenerse en
cuarentena hasta que el cuerpo de ajuste por que leer todas esas cosas no ayuda
al ánimo y sinceramente me prefiero desaparecer por meses, para buscar algo mejor
que aprender y que ofrecer.
Honestamente quisiera abrir en
cada uno de mis colegas de mal una puerta al entendimiento de nuestra enfermedad desde otra perspectiva
que tiene mucho que ver con la conciencia, autoconocimiento, autorrealización, mucho
trabajo personal, liberación emocional y espiritual.
Todos hemos pasado por la negación, el duelo,
el enojo, la frustración, la auto indiferencia o valemadrismo, el mañana me empiezo
a cuidar o el Dios me va a curar terminando en la aceptación o más bien resignación
de padecer diabetes y uno solito a pesar de ser un “dulce” se amarga la vida porque
no queremos entender que nuestra enfermedad tiene una raíz emocional, si nos
informamos, si seguimos las recomendaciones médicas y aparte le rascamos al
fondo de nuestra alma podemos mejorar nuestra calidad de vida. No importa el
tipo que te marca, 1, 2, gestacional, LADA, lábil o cualquier otra que cataloguen
en el futuro la diabetes es un reto a tu existencia, es en si, tu proceso, y
firmemente creo es el reflejo de una necesidad enorme de soltar, perdonar,
creer y confiar.
“Al
buen entendedor pocas palabras” nos vemos por aquí y por que “el que busca
encuentra”, asi que “al mal tiempo buena cara” y a un mal control CONCIENCIA.
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